sábado 27 de junio de 2009

"CONVERTIR EL SEMEN EN ESTRELLA"


Por Edgar Pou
http://paraguaytamaguxi.blogspot.com/

El primero en hacerse eco fue el muy querido bróder chilensis HÉCTOR HERNÁNDEZ MONTECINOS maís coñecido como HH .
Venido al planet en Santiago, Chile, 1979, se sabe que es :Licenciado en Literatura. Doctor © en Filosofía mención Teoría del Arte. Su primer libro, No!, fue publicado en Chile el 2001 y el último es NGC 224 editado en México el 2009; entre ambos destacan Putamadre (Lima, 2005), [coma] (Stgo, 2006, Beca Fundación Andes), La poesía chilena soy yo (Cochabamba, 2007) y Livro Universal (Sao Paulo, 2008, traducido al portugués). Su trabajo poético lo ha llevado por casi toda Latinoamérica, además del Latinale 2007: Festival Itinerante de Poesía Latinoamericana en Alemania; también a ser traducido al alemán, inglés, portugués, francés, holandés, catalán y vasco para antologías y revistas. La crítica le ha señalado como “el poeta más influyente de la última generación en Chile y una figura central del actual escenario lírico en América Latina” (La Hora, Guatemala), “uno de los vates más sobresalientes de la lírica contemporánea de Chile” (Reforma, México), “uno de los poetas chilenos más voceados en la última década” (El Comercio, Perú), “una de las voces más interesantes no solo en su país sino en Hispanoamérica” (La Ventana, Casa de las Américas, Cuba) y Raúl Zurita ha declarado: “No existe en la literatura en castellano alguien que antes de los 30 años haya llegado tan lejos como él”. Desde el 2008 reside en México donde da talleres, conferencias y es editor del sello “Santa Muerte cartonera”.


¿Qué ritmo es el que te mueve?


R: Me mueve el ritmo de los cuerpos celestes cuando desde allá tan lejos en el firmamento pueden ocasionar cosas tan insólitas e íntimas acá en mi vida diaria (y nocturna).


¿Te parece que la poesía está amenazada en estos tiempos y por qué sí o por qué no?


R: Me parece que la poesía está amenazada por el fascismo, que la quiere cercar y mantener en las catacumbas del silencio y la mediocridad, pero me encanta que la misma poesía sea quien amenaza al fascismo con su espíritu colectivo, su desbarajuste de los géneros, su complicidad con las libertades y derechos individuales, pero sobre todo por dibujar un mañana, y antes que ese mañana una esperanza, y esa esperanza es un poema, que aún no se escribe, pero es.


¿El eterno retorno te dice algo?


R: Sí, que todo retorna menos la eternidad.


¿Vale la pena matar o morir por algo?


R: Es mejor matar la pena con algo para vivir, o revivir.


¿Qué es lo que más te inspira y qué es lo que te aleja de poder crear?


R: Lo que más me inspira es la vida misma, en su proliferación insólita, incluidos los sueños que son mi elemento básico de trabajo. Lo que me aleja de la creación es a veces la rabia y la pena de ver como algunos colegas escritores han entendido todo mal y sirven a los intereses más horrendos del mercado, la mala voluntad o las fobias.


¿El amor está disponible aún para vos o ya se ha retirado? ¿Qué atisbos tienes de él?


R: El amor me salvó la vida y me dio una ‘vida nueva’ en México, donde vivo ahora. Lo veo como un llamado a un viaje, a salir a recorrer el mundo junto a alguien y que ese mundo sea la casa que ambos eligen para amarse y morirse juntos.


¿Qué te parecen las alambradas, los uniformes, las cédulas de identidad?


R: Las alambradas me da la impresión que están siempre acalambradas, los uniformes debieran ser los de la desnudez y las cédulas de identidad debieran tener los signos del horóscopo y fotos de tamaño completo.

¿Diógenes o el Che?

R: Diógenes diciendo que busca al Che.

¿Organizarías visitas para los escolares a los manicomios y cárceles así como se hacen excursiones al zoológico?

R: No veo el simil del zoológico con los manicomios o las cárceles, es decir un reo o un loco no están en exhibición para entretener como lo están los animales del zoológico, por lo tal organizaría visitas de los animales del zoológico a las escuelas, y visitas de los reos y los locos a los parques, a la playa y a recitales de poesía.

¿La masturbación como forma de auto conocimiento o como neurosis a ser tratada?

R: Todo autoconocimiento es una neurosis a ser tratada. La masturbación es algo más simple que eso: es escribir un deseo sin lápiz ni papel.

¿Querrías eliminar algunas máquinas, en vez de autobuses volver a los caballos por ejemplo?

R: Me gustaría eliminar todas las máquinas contaminantes y convertirlas en alucinantes. No esclavizaría a los caballos, sino que preferiría el uso de ovnis conducidos por hermosos extraterrestres para transportarnos por el universo.

¿Qué animal eres?

R: Un centauro en la selva.

¿Qué drogas llevar a una isla desierta?

R: Ninguna, los efectos ideales de las drogas te hacen sentir que el mundo es una isla desierta, por tal si puedo estar allá no llevaría ninguna.

¿Cuáles son los libros que te ayudan a vivir, decime la mejor manera de robarte uno?

R: Las novelas que parecen poemas, los poemas que parecen obras de teatro, las obras de teatro que parecen relatos, los relatos que parecen guiones, los guiones que parecen….. así sucesivamente. Es difícil robárselos pues están publicados en el Cielo (Ginsberg dixit).

¿Qué poema podrías regalar o lanzarlo en una botella por el espacio sideral?

Este es un secreto
La más horrible verdad sobre el Amanecer
es que ahí las estrellas desaparecen

¿Cuál es tu consigna? Al preguntarte esto me viene a la mente la frase irrefutable de Bartleby “Preferiría no hacerlo”, ¿Te parece que esa es su consigna?

R:Tengo varias:
Soy el revolucionario, y tirano, de la Ternura
Di lo mejor de mí todos estos años, ahora puedo dar lo peor
El problema es ser una estrella del rock n' roll en un país sin rock n' roll
Fraternité, Liberté & la DifferAnce
Si yo fuera Bartleby diría: just do it!

¿Cuál podría ser el efecto mariposa de un orgasmo?

R: Convertir el semen en una estrella.

¿Qué experiencia vivida repetirías?

R: Ninguna.

viernes 26 de junio de 2009

Devenir no humano


MJ al momento de su muerte no era ni blanco ni negro, ni hombre ni mujer, ni adulto ni niño, ni criminal ni inocente, ni rico ni en la quiebra, ni homosexual ni heterosexual, etc.

Es el intermezzo deleuziano por excelencia, el punto medio de todo, una subjetividad aleph que es a la vez lo anteriormente descrito, pero al mismo tiempo no lo es. Está más allá de la ética, pero más aca de la moral. Es un devenir no humano y desde Thriller lo hace patente: en sus videos es un proteo que huye de su humanidad, no quiere ser humano, no quiere envejecer y por eso duerme en una cámara de oxígeno, escapa del dasein existencial que significa su cuerpo. Es polvo, animal, robot, máquina: devenir múltiple. En la foto adjunta devenir cadáver, lo post humano. Lo que queda después de ser humano: un muerto. Ese es el límite que significa su muerte: haberla superado, haber sido un muerto antes de morir. Un proto cyborg.

La muerte de una estrella significa su luz.

El cuerpo es una cárcel para él y sólo quiso convertir esa cárcel en un lugar menos desagradable.


jueves 18 de junio de 2009

¿QUIEN ES LA PRIMERA PERSONA? (de [coma])













Ilustraciones por Daniela Gallardo Zdierich

CUANDO EL MUNDO ENTERO SE DECIDE CON UN POEMA:


Una mirada a
CAMBIO CLIMÁTICO
Panorama de la joven poesía boliviana

(Ediciones Fundación Simón I. Patiño, La Paz, 2009)


Si los cruces entre poesía e historia fueran lógicos alguna vez, todo lo que se ha escrito en Latinoamérica sería la mirada diacrónica de un universo diagonal, ya ni siquiera paralelo, pues tanto sus poéticas como sus presentes están dialogando más que nunca con un futuro oblicuo forjado hace siglos como la más catastrófica utopía humana en la cual la barbarie es el motor de la civilización. De hecho, ese es el panorama social en nuestro continente desde hace décadas, por no decir siglos, y quizá en ese transcurso de tiempo la precariedad se ha convertido en un aliciente y en una pregunta en y por el lenguaje que nos lleva a la duda más simple, pero a la vez más compleja sobre la inusitada existencia de tanta poesía escrita por jóvenes, la cual nace como un estallido, como esquirlas de una bomba que muchos aún no quieren ver, como la voz de una generación pre-guerra, y digo ‘pre’ sólo por convención, pues el campo de batalla lleva un buen tiempo a nivel global, y más en los propios países respectivos del continente, pero con distintos nombres y cuerpos.

Además, la tragicidad dramática de este escenario viene a anexarse a las astucias y marismas que el mercado tiene contemplado para la poesía, y no así para la novela o el ensayo que tienen más fáciles alianzas con los poderes de turno, pues si bien es cierto que las literaturas latinoamericanas son quizás las más interesantes y versátiles del mundo, la poesía ha sido uno de los más ensordecedores silencios vistos desde el hipercapitalismo neoliberal. Uno se cansa de oír que la poesía no vende, que la poesía nadie la lee, que la poesía es inútil, o que la poesía es sinónimo de un yo expresando sentimientos, y así un campo semántico de ridiculización y desecho, pero hoy día que somos testigos de cómo ese mundo, el mundo de ellos, se les cae a pedazos de entre las manos y los bolsillos, no nos queda más que comprobar que en esa batalla entre el mercado y la poesía, es ésta última la que está triunfando ahora.

Cada vez que las sociedades se miran a sí mismas como catástrofe, y a las otras como enemigas, es cuando su desbarajuste se convierte en una reiterativa palabra: crisis, y no saben qué hacer con ella. Todos sus presupuestos, sus objetivos a mediano plazo, sus intereses proyectados se convierten en dudas o ya meros fracasos que la literatura contempla con una ácida sonrisa silenciosa, y los ve caer, así como ya han caído imperios, dinastías, ejércitos, capitales, llenas de orgullo y soberbia. Es en ese punto que el trabajo poético vuelve a brillar, en la agonía desesperada de la publicidad, en la miseria de los medios de información, en la abulia ignorante de las masas. Es ahí cuando un poema puede decidir el mundo. Y el mundo se lee como un poema.

Cambio climático es, según entiendo, el primer panorama, o quizá el más completo, que se hace sobre la poesía joven boliviana, argumento que la convierte ya en un documento de época, pero de una época que todavía no vivimos, y ese es el tiempo de la poesía, el limbo entre el día de hoy y el mañana, entre el presente de ser leídos y el futuro de esas escrituras. Hay en esta muestra poetas nacidos en un margen de diez años, que equivale a más o menos una última generación de autores, que en Chile y en otros países, han sido distinguidos como poetas que han dejado atrás a la generación precedente con su suerte de estéticas dialogantes sobre la ciudad como espacio alternativo, un lenguaje coloquialírico o una cuidada contención en el mismo decir, de entre los cuales sus exponentes más representativos podrían ser Germán Carrasco (Chile, 1970), Washington Cucurto (Argentina, 1973), Rocío Cerón (México, 1972), Miguel Ildefonso (Perú, 1970), entre varios otros. La generación que les sigue y que en parte se les opone en cuanto a grado de radicalidad y experimentación es la que se ha llamado del 2000, o incluso ‘novísima’ como un encasillamiento etario y estético. De este grupo, los mayorcitos somos algunos que nacimos al final de la década del setenta como el guatemalteco Alan Mills, el ecuatoriano Ernesto Carrión, los chilenos Paula Ilabaca y Felipe Ruiz, los peruanos Giancarlo Huapaya y Rafael García-Godos, entre varios otros, y ya de los nacidos en los 80 destacan poetas como Pablo Paredes y Diego Ramírez (Chile, 1982), Manuel Barrios (Uruguay, 1983), Manuel Tzoc (Guatemala, 1982), Yaxkin Melchy (México, 1985), entre muchos otros más.

Visto de este modo, Cambio climático supera esa doble hélice de escenarios poéticos que se tensionan abruptamente, tanto por la contingencia histórica de los propios autores, pero también por la aparición y uso masivo de medios de comunicabilidad virtual que han minimizado las distancias materiales y simbólicas, y que de algún modo han apurado la lectura de ciertos fenómenos sociales que se han visto leídos en mucho de estas obras últimas de la poesía. La música, las nuevas tecnologías del cuerpo, los cruces lingüísticos entre las jergas urbanas y las hablas prehispánicas, los nuevos formatos imaginarios del poema, la hibridez de los géneros (líricos y sexuales), los desplazamientos y traslapes paródicos de imaginarios canónicos son algunas de las características de esta nueva poesía latinoamericana que se escribe hoy en día y que este panorama también nos muestra desde una versión situada como lo es el caso de Bolivia, país hermano que no ha tenido una difusión cultural sostenida en el continente, siendo que cuenta con brillantes escritores como es el caso de Jaime Sáenz, quien sin lugar a dudas es autor de unos de los proyectos de vida escritural más alucinado e influyente de nuestro presente literario.

Lorena Castellón abre el libro con brillantez, escribiendo y delirando con una mitología personal y cotidiana (En las libélulas con mandíbulas de canes quiero volar), Omár Alarcón hace una crónica roja del delito que es la propia escritura (Las venas cortadas de los versos,/sangran día a día entre mis manos), René Osdmar Filipovich es el último testigo de la agonía de la modernidad (Aura technicolor de la infrahabitación sin forma/ donde coloridas moscas centuplican su gozo confundiéndose en tu cabeza), Marco Montellano es el cronista de una generación despiadada (A los 22 nada importa, ni siquiera yo), Franz Rodríguez devuelve el complejo edípico a su origen (Déjenlos venir hacia mí/ de otro modo ustedes los corromperán), Pamela Romano exhibe una voz propia notable y hace de este mundo una extrañeza literaria (así y todo recuerdan vestigios de sus cortes estos ancianos y —hagamos ficción), Valeria Canelas transforma los gestos nimios de la nada en viñetas o escenas de una película sin fin (A veces existe voluntad,/ a veces simplemente jaulas/ de Animalitos Inexpresivos), Montserrat Fernández construye voces en la construcción del mito mujer (Ser espacio, tiempo en el tiempo/ ser lo otro para darte todo lo mío/ para ti Sémele y tu pedido), Pablo Osorio habla mordaz y cara a cara con la pantalla de la realidad (De pronto el corazón/ es tan solo un símbolo de grasas saturadas), Sergio Gareca se sumerge en las profundidades del lenguaje y en su versión de los hechos sale incólume (Permitidme ¡Oh renacuajo héroe!/ sólo este minuto de silencio/ por tu memoria), Carolina Hoz de Vila le da un cuerpo deseoso a sus pesadillas y lo administra con dolor (Ampolla somos y en polvo nos convertimos/ Amas de casa), Emma Villazón escribe una novela negra con la poesía como antagonista (Es una rara sensación que me ocurre estando despierta/ y me recuerda a las víctimas de crímenes/ encerradas en baños impecables), Christian Jiménez Kanahuaty se desdobla entre un cadáver vivo y su posterior devenir animal (Un último esfuerzo,/nada de palabras,/ nada de figuraciones marinas), Guillermo Augusto Ruiz trata el inicio y el fin del mundo como si fueran el mismo poema (Una gota de tinta con la cual empezar el mundo), Mariana Ruiz recupera la sonrisa gótica (Exploto al respirar. En el jardín, otro capullo cae abierto), Janina Camacho vaga como fantasma en la letra capital (interminable recorrido/ de una cuidad enmohecida/ cargada de pus), Elvira Espejo es un cuerpo celeste más en la galaxia de sus poemas que rotan y se trasladan entre el castellano y el aymara (El sol en la cima del cerro/ y yo en pueblo ajeno. Intikay lupatxanji nayakay/ Jaqin markpanjtha), Rodny Montoya es la voz del primer hombre del día de mañana (Yo era feliz escuchando/ esta radio en A.M. / que sólo Ofrece interferencia), Alejandro Pereira es uno de los más mordaces con los múltiples usos de la lengua (PIENSO [NO NECESARIAMENTE PIENSO] VEO MI BILLETERA/ Y LUEGO EXISTO), Eufemia Sánchez fotografía los momentos del hacerse (Línea de teclas/ tu espalda encorvada), Diego Mejía le da a cada letra una infra vida para su lectura fatal (mientras la Ó en un bostezÖ/ [..se calla]), Jessica Freudenthal crea un tono nuevo que mezcla música, mito, canon, y lo convierte en un estilo único (Hay que ser glamoroso/ pero sin caer en la extravagancia obvia), Anabel Gutiérrez hace de la casa la metáfora de su cuerpo y una metonimia del poema (Mi cuerpo es una casa de la que todos se han ido,/ incluso yo), Adriana Lanza construye personajes para luego matarlos con su propia palabra (Si mis manos te molestan/ fabricaré guantes de seda), Nelson Van Jaliri intersecta los significados del lenguaje para la fuga de su historia (Pero es preciso antes hablar en voz baja/ de nuestras vidas paralelas), Vadik Barrón juega con su momento tecnológico en la mano mientras escribe (Chatear es un acto de amor simulado./ Un i-poem en cambio/ le ofrece al usuario/ la ilusión del pensamiento), Valeria Del Barco hace de la historia de amor una historia del poema (Me quedo el día en casa,/ limpio el piso/ y entiendo que esto/ alguna vez fue un bosque) y Clider Gutiérrez fataliza la vida a modo de una obra de teatro sin público (Me he encerrado en un cuarto con la muerte).

Cambio climático es el punto final de un proceso en Bolivia que comprende todos los esfuerzos de las editoriales pequeñas, independientes, alternativas, así como de encuentros, lecturas y festivales de poetas, también de las revistas que circulan mano en mano, de los y las poetas que a pesar de todas las precariedad siguen escribiendo y de un momento de diálogo latinoamericano en que nos preguntábamos que pasaba con la poesía boliviana reciente: he aquí la mejor respuesta, sus poemas alucinados, llenos de cruces y lecturas, escritos desde la sobriedad de la parodia hasta la prosa delirante. Cambio climático no sólo en Bolivia es un referente ineludible, sino que para nosotros lectores extranjeros que no podemos más que celebrar esta poesía que ahora conocemos y dialogar con ella en la luminosa catástrofe que significarán el derretimiento de los hielos canónicos, las inundaciones de las ciudades del miedo y la vergüenza, el aumento de la temperatura de los libros de los jóvenes y sobre todo el nuevo mundo que empezará mañana, pero que hoy, ya nos ha dado algo más que su poesía: la esperanza.



Ciudad de México, enero de 2009.

martes 16 de junio de 2009

La exégesis política de los sueños


Hérnandez Montecinos, Héctor. NGC 224.
Literal, colección Limón Partido, México 2009.


Por Manuel de J. Jiménez

La interpretación de los sueños de Héctor Hernández (Santiago, Chile, 1979) es un ideario épico redactado por cientos de HH, el poema es una erosión de sí mismo escrita a pulso y a manera de un lavado de pensamientos. Este no es un ideario particular sino un resonador de consciencias, donde el propósito político bordea al poema encerrando los claroscuros de la condición humana. La vida lleva venas poéticas en sus brazos, pero Héctor no se conforma con apropiarse de esas extremidades y hacerlas suyas, sino compone un himno de guerra desde su interior para declarar la contra-poesía del mundo, de su pequeño país “Chile culiao”. Los libros, para él, se compilan en los instantes que uno deja de vivir y se entrega como un pararrayos del bienestar. “La literatura para ellos fue una nueva dictadura del bienestar”. El autor sigue narrando el desmoronamiento de su patria que son las dos cordilleras que ya no lo sostienen, por eso aprendió a permanecer de pie del propio dolor. Ahora se vuelve un mago de fronteras.

El manifiesto de Hérnandez Montecinos es un acercamiento a una ideología que hace del marxismo, liberalismo o anarquismo unas metodologías del lugar común, porque el argumento de su poder es la rabia y el amor. “El centro de un sistema político en mi corazón” dice a través de Yaxkin Melchy, aunque ese sea el corazón de ambos. El poeta habla de la dictadura, la hiperdictadura y la postdictadura como la extensión del Estado de sitio donde los hombres son el basurero del mercado y el poder estatal se maximiza con el miedo. Las libertades públicas son una moraleja equivocada, cuando los fabulistas pensaron que los hombres eran los animales. En todo Estado de sitio, las garantías individuales se suspenden o disminuyen, pero en su Estado de emergencia “hablan de los derechos como si fueran figuras literarias”. El tirano en la República de las letras sigue por mucho tiempo, pero Héctor ya dio su propio golpe de Estado; porque él sabe que como la historia universal, “los buenos poemas tiene mala memoria”.

viernes 5 de junio de 2009

Chile Is the Name of My Father

Written by Héctor Hernández Montecinos
Translated from the Spanish by Daniel Borzutzky



I Go Find Sleep

Chile is the name of my fatherThink of himwhat do you see?do you see me?do you see yourself?Think in your tongue that is also my tonguebite itit’s full of orthographic horrorsit’s full of cliffs and bodiessacred and woundedlast night I heard you say that today we will be a dreamthat’s what I heardthat’s what will be


Desert Book

The Desert of Ash are millions of burnt books When the eyes light up and strike it’s the Parallel Flame that turns the trees trees trees into white dirt sown with the forgotten the remembered knowing so well that the remembered and the forgotten are of the same flower that quenches the thirst of those who don’t know the difference between an eye and a hand and who will turn into the same ash that saves this space from the night when writing was invented This is the Desert of Ash inhabited by no one but filled with the entirety of literature I say this and hear a murmur of something I have already imagined An illuminated enormous woman appears to us “My name is Santa Rosa of the Northern Winds and in my hands are the seven winds that kill and resuscitate” We approach her and between her fingers all we see are some purple snakes that coil as if they were made of flames and helixes My boy took a step back and fell “Don’t be afraid–I told him–it’s just wind” and one of those pythons shot up at the woman and when it was over our heads it started to devour the air with its jawbone bigger than the sky and the sun and the clouds were shredded into pieces in its jaws and all that remained were thousands of scattered pieces up above that looked like copper amethysts silver emeralds and iron pearls Then the animal spun back to us and squeezed us in its mouth to take us to the Moon where the Earth is a hamlet and gravity is a lullaby that shuts eyes.

Valley of Serenity

Then the snake flung us against the crater full of herbs that never stopped singing and talking to each other in conjugated pollen We followed the orbits up above as if they were rivers that only carry radiant aromas and future passions and a thread of water definitively appeared at our feet We saw it descend from a huge mountain that was three huge mountains and each one was named for a constellation we had forgotten We walked toward them and they were full of lyrical vineyards and other unimaginably miraculous fruit trees that had only seen herders ascending from other galaxies And those stars high above were what we will become My boy put your hand on my eyes and it will be the longest night The night like a mirage in which you and I will be a heap of words in a confine of the skies pointing towards things we ignore with the sharp shining bitter dark and beautiful arrow of our hearts Put your hand on my eyes Put your hand on my eyes my boy so I will always see you

Universal Water

We followed the fresh water that carried us to the highest of the mountains but it was covered with angels who cried in their sleep “What are they dreaming?” my boy asked and he also cried “They’re remembering the millions of flowers that were yanked out They’re remembering the most beautiful one of all They’re remembering the snapdragon flower that announces the misfortunes and questions” One of the angels came and gave us a seven-leafed clover My boy put out his hands and his palms were whiter than the angel’s His lines moved like flashes of lightning and the clover suddenly sprouted into a hundred thousand leaves Those who had been sleeping opened their eyes and it stopped snowing The angels took us to a cave inside the mountain where light and heat existed like a memory of humanity’s first words Inside we saw the stones and minerals evaporate and that vapor fed the beautiful herons that looked like unwritten books We asked one of the angels to return and he opened his mouth and stuck us in his tongue It was dark inside and outside we heard the ocean waves beating against the boat that brought us to the ocean to the Sleeping Ocean


My Sea of Doubts

It was night and two eclipsing suns reflected on the water My boy asked me if this was a miracle “It is while you see it” I told him as hundreds of words appeared on the sea and their sounds flared up waves of passion and uncertainty Above some birds that came from the heart’s ice shredded themselves because they’d never seen language in its natural environment Below were fish who fed on those words as they breathed the underground flames that move the world At the precise moment those fish came out to fly and we could stroke their bellies In this way we followed them in this airless wind Thousands in the sky and our fingers bled from so much stroking and my boy decided to return to earth We used our hands as paddles and the ocean awoke to lose us In the distance we saw the lights from the houses near the port but they were the eyes of Paccha Mamma that also shone in the sea because everything that reflects must disappear The earth was at the same time an ocean that caused our shipwreck or transhumancy To stay was to sink but the entire trip with my boy was details to not forget that everything is written in the sky and that up there we also existed before we knew ourselves


Keys to Forgetting

Then Paccha Mamma showed us her hands and they bled locks that held every secret even those that had never been imagined in writing We went closer to see but Paccha Mamma started to flee from us laughing as we followed her From the night-filled coasts to where the stones spoke From the disappearing forests to beneath the allegorical rivers We heard a music and soon we were drinking and singing with the world’s poorest men and women and children that had everything in their hands and that was enough for them to be happy Paccha Mamma danced with them and with all the houses in the area The birds threw themselves into the bonfires because they had seen everything The dog plants withered in flowerpots of rain and different types of trees returned to the earth as roots The Parallel Flames scared my boy and he hid in one of those houses “Never go into a house that is not yours because you’ll never be able to leave First you should burn it down with the Parallel Flame that is pure conversion and never dead” I said this and my boy nodded yes while Paccha Mamma once more disappeared in the lights of the devils hidden in the luck of the language


When the Postmodern Ends

My boy didn’t want to be there anymore and so we went to where the waters are real and utopian “I know elemental cities where I wouldn’t have a name” I said as I stroked his beautiful hair “I have breathed in little houses and sneezed in big cities” but he asked me “what’s the use of a letter with no sound” and I understood that my whole life had been lived at night and that all of my nights had been full of dreams We walked without speaking but our hearts demolished all the trees the men had planted in the solid earth until we stopped at a city where the man of water once lived It was full of impulses and traders and between each house there were so few steps you could walk backwards without even turning to look at the calendar Some women wove hydrogen cotton and wool Others made toys with oxygen and nitrogen The city was lovely and through it ran a river that carried sad radios busted computers dejected telephones That river had a name and that name contained the beginning and the end of an era This is the first time the book and its reader are one and the same Flung into a solitude much larger than all of the world’s inhabitants A solitude filled with dead air stuck up a nose like a cadaverous hand with an hourglass cracked in its middle


The Anagram of the National Flower of my Sadness

We continued down the river watching how those machines destroyed until we came to some little houses inhabited by the most beautiful men and women we had ever seen Their blood was blue like apples and their skin was black like silver I know what those things with wings are called but they cannot fly but they don’t care because they know that those insults are steps taken backwards while that same voice breaks We spent the night with them and we learned that the most unbeaten face is the one that can devour its open eyes with its own teeth My boy went to watch the beavers make their dams with the burned up televisions on the edge of the river I stayed with these people who celebrated that the imagination is illegal but soon my heart saddened because my boy was not with me and my veins swelled so much they opened I thought that bleeding was perhaps the first form of writing These beautiful people said the same thing and I slept crying on a bed of intoxicating vinyl secretions I also drank


Sacred and Wounded

I left there in the rarefied air and the words were filled with the flavor of innocent girls reciting poems to their boyfriends to make them smile Little by little I penetrated a jungle of paper where even the shadows that reflected off everything that moved were paper Thus I saw myself in a labyrinth whose only thread was the poison in its heart Never had there been a silence so terrible as this not even the silence of fifteen minutes without you I felt the terror of going to hell without having written absolutely anything but Paccha Mamma once more appeared and made me follow her As I walked I wrote as deeply and sincerely as I could in that denseness of paper The sky was filling with lights and the cosmic dust glittered and this is how I began the poem I wrote to my absent boy We left that horrible dryness and arrived at a lake by the volcano “What do you see” Paccha Mamma asked me and before I could answer my boy ran towards me and we were that lake and volcano eternally united “I have looked for you every night and every day of my life” he said to me crying I held him and we knew that we would never separate Paccha Mamma held out her hands to us and her locks opened with all their secrets We purified ourselves devoted now to tiny details that had forever changed us What we saw here no one will know


You of Me

“Let’s go to my house” my boy said to me and as we sang all the islands of the archipelago danced with us We got to his city and my boy turned it into a poem for me For the first time I was happy and I wanted time to permanently end We kissed and held hands through the whole region and the imbeciles on duty watched us dying of jealousy since our names were written in the same sky from which they sought forgiveness We trounced through every street in the city and they trounced on us and we were so lost with happiness we screamed I dreamt I dreamt and the passion exploded in our ears and we bled from insane love and we embraced as if we were the same arms and we kissed as if we were the same mouths before the astonished faces of the last century We were there where the insane walked on the trees and the trees turned blue with happiness for us I was with you and your city invited us to mutilate it and its members scattered in our bodies as if they were your birthday presents and also mine because we were born together for only one reason to love each other always


My Son My Father My Brother

But the sky filled with lights and the cosmic dust glittered as if it were made of dreams So I stripped off my clothes because only a naked man can have a head full of things and not feel shame The night shut my eyes with pure pleasure and I felt that my signs were governed by all the stars in the universe I thought of my love so far from here and I also thought that its signs were governed by all the stars of the universe Something tells me that this night is unique because it’s yours You’ll see how sad and sweet it is You’ll see it with your own eyes and your own eyes will reveal how sad and sweet the night is Then I realize that every new thing is also a new word Love will be a memory of the future Yours and mine will Illuminate the light to see us

lunes 25 de mayo de 2009

+ [N – 1] [o El Cadáver Exquisito de la Lengua]

INTERESCRITURA COLECTIVA HISPANOAMERICANA

III

No hay palabras, compañero, ya sabes, una moneda es un dado de dos caras
llevo meses sin saber si descubrí todas estas cosas en tus versos, o si en realidad siempre estuvieron ahí,
en bocanadas de risa me vuelvo tan normal y la normalidad me subvierte
las llamas en las cabezas de los niños como recorriendo una pampa.
Se cumple la profecía y derramo la tinta por los ojos,
diluvio de la mano que escapa, imagen contraria a la mano, la mano que salva. La mano. El diluvio.
Toda verdad es un caos secreto para siempre.

Abriré con mi lengua tu ataúd, lameré hasta el ultimo hálito de muerte, vivirás
como lajas que arden en el helado sueño
ágil de nadie al brote de realidad a la deriva
y yo queriendo devolverte el sismo
sin tu mano o seno la potencia de tu céntrica jamaica españa cómo estaríamos ahora
nunca enfermo ni afuera de la vida, quemando lo que habría de cadáver
cuando el geógrafo renunciara a su centro.

Corríamos ordenados como los ataúdes en las funerarias de la región
mis caminos ignoran que no existen caminos
con mis manos de anorexia pinté un siglo en una pared
como nube de lluvia ácida dispuesta a entregarte mi veneno;
entrarme en tu cuerpo como entra la yerba en una vaca
viudo súbito, o lo que la noche suprime como gotas de rocío abducidas
y volando sobre todo lo que no existe
ando sin dónde campanita de paria.

Nos mantuvo la nicotina, despiertos, vivos, como un dulce calostro de humo,
un plátano comiéndose a un mono,
si tan solo tuviera el rastro, la estela del amor, el ojo de Dios sobre la nuca
me dice, con una sonrisa que le corta la cara ;
las ideas se deterioran tan rápido como los cuerpos
y el espíritu de este poema es su columna universal
adónde dices que me llamas Lucila Godoy Alcayaga?

no hay nada que decir, sólo palabras.
A continuación el niño Dios. Pase a recoger su diploma.


Versos de: Piero Montebruno (CHI), Aurelio Meza (MEX), Alexander Correa (CHI), Agustín Hidalgo (CHI), Roxana Miranda (CHI), Luis Manuel Pérez-Boitel (CUB), Danitza Fuentealzar (CHI), Miguel Ildefonso (PER), Marcos Canteli (ESP), Alberto López (SAL), Minerva Reynosa (MEX), Javier Norambuena (CHI), Marcelo Arce (CHI), Mario Zetino (SAL), Nervinson Machado (VEN), Alejandra González (CHI), Óscar Cid de León (MEX), Alejandro Méndez (ARG), Reynaldo Jiménez (PER-ARG), Abril Medina (MEX), Alexis Donoso (CHI), Camilo Brodsky (CHI), Arnaldo Donoso (CHI), Luis Eduardo García (PER), Juan Pablo Huirimilla (CHI), Jessica Freudenthal (BOL), Julián Herbert (MEX).